El tratamiento más eficaz es aquel donde intervenga un equipo multidisciplinar formado por médicos/as, psiquiatras, psicólogos/as, endocrinólogos/as, enfermeros/as, y, que cuente con la colaboración de la familia.
La familia tiene que apoyar al equipo médico. Su desconfianza es muy negativa para la persona enferma. La familia debe colaborar y solicitar a los/as profesionales información sobre el tratamiento y demandar pautas y orientación, para saber en qué modo pueden ayudar.


